Enlace
Comentemos de:
UNIDAD DE LA IGLESIA
Monseñor Antonio Arregui Yarza.
Arzobispo de Guayaquil
Estimados hermanos:
La historia registra episodios de ruptura, que desgajaron del tronco de la Iglesia a diferentes comunidades, sea por discusiones sobre el contenido de la fe, sea por razones humanas de prestigio y poder, o por otras circunstancias.

A su vez, ha sucedido que las comunidades separadas han vivido transformaciones sucesivas, que diferencian entre unos y otros. Lo que ha llegado hasta nuestros días es un mosaico de iglesias y comunidades que proclaman su fe en Jesucristo, pero sostienen cada una su credo y su particular manera de expresar la vida cristiana. El panorama aparece doloroso, especialmente si se lo considera desde la oración del Señor en la Última Cena, cuando oró por los suyos y pidió al Padre 'que sean uno, como Tu y Yo somos uno'.

Lleva aproximadamente un siglo de vigencia el movimiento ecuménico que, ciertamente por un soplo especial del Espíritu Santo, tiene a regenerar la unidad de los cristianos. Ya no se puede hablar de culpa por parte de cuantos han vivido conforme a su comunidad cristiana desde su infancia. Quedan en la historia las responsabilidades de la separación. Ahora lo que experimentamos es que Jesús sale a nuestro encuentro, como salió a por los discípulos de Emaús. Para propiciar un encuentro que culminara en la mesa eucarística y produjera de inmediato un nuevo y gozoso anuncio del Evangelio.

La unidad, que corresponde a los atributos de la única Iglesia de Cristo, no será fruto de nuestro ingenio o de nuestro esfuerzo, sino don de Dios que debemos pedir con oración insistente, con humildad y espíritu fraterno.

Con todo afecto, su Arzobispo
Revista Enlace. Tel: (593 4) 2231224 Ext. 101
FundasenEnlaceCorreo
© 2009, Derechos Reservados. FUNDASEN.